El grave accidente ferroviario ocurrido en Ademuz el 18 de enero, ha generado una profunda consternación en toda la población. La División de la Psicología del Tráfico y la Seguridad del Consejo General de la Psicología de España, desea manifestar públicamente su pesar, así como su apoyo y solidaridad con todas las personas afectadas.
Desde la psicología entendemos que sucesos de esta naturaleza impactan no solo a las víctimas directas y a sus familias, sino también al conjunto de la ciudadanía, generando dolor, incertidumbre y una legítima demanda de explicaciones y medidas. En este contexto, consideramos imprescindible promover una reflexión serena, rigurosa y basada en la evidencia científica, que permita avanzar en la mejora continua de la seguridad y la prevención.
La seguridad en los sistemas de transporte no puede entenderse únicamente desde una perspectiva técnica o normativa. Por todo ello, la División de Psicología del Tráfico y la Seguridad insiste en la importancia de reforzar los mecanismos de evaluación psicológica, proteger el ejercicio de los profesionales de la psicología y apostar por políticas públicas que integren la salud mental como eje central de la seguridad.
La psicología del tráfico y la seguridad ha demostrado, a lo largo de décadas de investigación y práctica profesional, que la prevención es siempre más eficaz que la reacción, y que los sistemas de evaluación, seguimiento y apoyo psicológico contribuyen de manera directa a la reducción de la siniestralidad.
Junto a la imprescindible labor preventiva, resulta igualmente fundamental garantizar una atención integral a las víctimas, tanto en el plano físico como en el psicológico. Los acontecimientos traumáticos de esta magnitud pueden generar consecuencias emocionales profundas y duraderas, por lo que es necesario asegurar recursos suficientes de apoyo psicológico especializado, acompañamiento continuado y una adecuada coordinación entre las distintas instituciones implicadas, favoreciendo así los procesos de recuperación, duelo y restablecimiento del bienestar personal y social.
Conscientes del dolor de las familias y de la difícil situación emocional de heridos y supervivientes del accidente, queremos ponernos a disposición, como ya ha hecho el colectivo profesional, de familias e instituciones para colaborar en la reparación del daño.